CENTRAL NUCLEAR
Funcionamiento de una central nuclear
El funcionamiento de una central
nuclear se basa en el aprovechamiento del calor para mover una turbina por la
acción del vapor de agua, la cual está conectada a un generador eléctrico. Para
conseguir el vapor de agua se utiliza como combustible el uranio o el plutonio.
El proceso se puede simplificar
en cinco fases:
Debido a la fisión del uranio que
se lleva a cabo en el reactor nuclear, se libera una gran cantidad de energía
que calienta el agua hasta evaporarla.
Este vapor se transporta al conjunto turbina–generador mediante un circuito de vapor.
Una vez ahí, las aspas de la turbina giran por la acción del vapor y mueven el generador que trasforma la energía mecánica en electricidad.
Una vez el vapor de agua ha pasado por la turbina, se envía a un condensador donde se enfría y se vuelve líquido.
Y nuevamente se transporta el agua para volver a conseguir vapor, cerrando así el circuito del agua.
Los residuos generados por la
fisión del uranio son almacenados dentro de la propia central, en unas piscinas
de hormigón especiales para materiales radioactivos.
Ventajas y desventajas de la energía nuclear
Ventajas de la energía nuclear
La generación de energía
eléctrica mediante energía nuclear permite reducir la cantidad de energía
generada a partir de combustibles fósiles (carbón y petróleo). La reducción del
uso de los combustibles fósiles implica la reducción de emisiones de gases
contaminantes (CO2 y otros).
Actualmente se consumen más
combustibles fósiles de los que se producen de modo que en un futuro no muy
lejano estos recursos se agotarían o el precio subiría tanto que serían
inaccesibles para la mayoría de la población.
Otra ventaja está en la cantidad
de combustible necesario; con poca cantidad de combustible se obtienen grandes
cantidades de energía. Esto supone un ahorro en materia prima pero también en
transportes, extracción y manipulación del combustible nuclear. El coste del
combustible nuclear (generalmente uranio) supone el 20% del coste de la energía
generada.
Central termoeléctrica de carbón
de Iowa (EEUU)
La producción de energía
eléctrica es continua. Una central nuclear está generando energía eléctrica
durante prácticamente un 90% de las horas del año. Esto reduce la volatilidad
en los precios que hay en otros combustibles como el petróleo.
Esta continuidad favorece a la planificación
eléctrica. La energía nuclear no depende de aspectos naturales. Con esto se
solventa la gran desventaja de las energías renovables, como en los casos de la
energía solar o la energía eólica, en que los horas de sol o de viento no
siempre coinciden con las horas de más demanda energética.
Al ser una alternativa a los
combustibles fósiles no se necesita consumir tanta cantidad de combustibles
como el carbón o el petróleo. La reducción del consumo de carbón y petróleo
ayuda a reducir el problema del calentamiento global del cambio climático del
planeta. Al reducir el consumo de combustibles fósiles también mejoraría la
calidad del aire que respiramos con lo que ello implicaría en el descenso de
enfermedades y calidad de vida.
Desventajas de la energía nuclear
Anteriormente hemos comentado la
ventaja que supone la utilización de la energía nuclear para la reducción del
consumo de combustibles fósiles. Se trata de un argumento muy utilizado por las
organizaciones a favor de la energía nuclear pero es una verdad a medias. Hay
que tener en cuenta que la gran parte del consumo de combustibles fósiles
proviene del transporte por carretera, de su uso en los motores térmicos
(automóviles de gasoil, gasolina… etc.). El ahorro en combustibles fósiles en la
generación de energía eléctrica es proporcionalmente muy bajo.
Inconvenientes energía nuclear -
Accidente nuclear FukusimaA pesar de el alto nivel de sofisticación de los
sistemas de seguridad de las centrales nucleares el componente humano siempre
tiene cierta repercusión. Ante un imprevisto o en la gestión de un accidente
nuclear no se puede garantizar que las decisiones tomadas por los responsables
sean siempre las más apropiadas. Tenemos dos buenos ejemplos en Chernobyl y en
Fukushima.
El accidente nuclear de Chernobyl
es, por el momento, el peor accidente nuclear de la historia. Una sucesión de
decisiones equivocadas por el personal que gestionaba la central acabó causando
una fuerte explosión nuclear.
En el caso del accidente nuclear de
Fukushima, una vez producido el accidente, la actuación del personal encargado
de gestionarlo fue muy cuestionada. Después del accidente de Chernobyl, el
accidente nuclear de Fukushima fue el segundo peor de la historia.
Una desventaja importante es la
difícil gestión de los residuos nucleares generados. Los residuos nucleares
tardan muchísimos años en perder su radioactividad y peligrosidad.
Los reactores nucleares, una vez
construidos, tienen fecha de caducidad. Pasada esta fecha deben desmantelarse,
de modo que en los principales países de producción de energía nuclear para
mantener constante el número de reactores operativos deberían construirse
aproximadamente 80 nuevos reactores nucleares
en los próximos diez años.
Debido precisamente a que las centrales
nucleares tienen una vida limitada. La inversión para la construcción de una
planta nuclear es muy elevada y hay que recuperarla en muy poco tiempo, de modo
que esto hace subir el coste de la energía eléctrica generada. En otras
palabras, la energía generada es barata comparada con los costes del
combustible, pero el tener que amortizar la construcción de la planta nuclear
la encarece sensiblemente.
Comentarios
Publicar un comentario